Yo en su lugar, me hubiera sumido en la tristeza en la desesperanza y a lo mejor me hubiera convertido en el cliente mas habitual de un bar, ayudándome del alcohol para olvidar el dolor de perder a mi amada.
Llegando al fundo Esteban se convirtió en el patrón mas respetado de los alrededores y como esto paso en los tiempos de la colonia, yo creo que ahora en el siglo XXI esas cosas ya no suceden; los patrones se convierten en gente sencilla y amigable con sus trabajadores; mas de alguna vez comparten un asado y se toman unos traguitos. ¡Yo lo encuentro genial!
El patrón..

¡Hola Amigo!, que bien, me gustó tu texto, viendo la foto, este Esteban se parecía bastante cuando era joven al señor de la querencia, malo el hombrecito de pacotillas jeje :D
ResponderEliminarSin duda la perdida de un ser amado es doloroso. Suceso caótico que causa estragos en los corazones.
ResponderEliminarLas personas podemos pasar el resto de nuestros días en una caverna bebiendo alcohol, ¿pero nos quitará el dolor?
En los momentos de lucidez los problemas vuelven.
Felicitaciones por tus entradas, sigue así!
Creo que desde el punto de vista de la muerte de Rosa, Esteban fue fuerte, no se hundió en un pozo de desesperación, cosa que tal ves muchas personas hacen al perder a un ser amado... pero la vida sigue y este hombre, que durante gran parte de la historia me pareció un salvaje sin conciencia alguna, tenía esa virtud... seguir adelante aun por todo el dolor que sentía.
ResponderEliminarBuen texto Kevin.
El alcohol no es la solución a los problemas, como dijo Valery, la vida sigue y no hay que dejarse vencer por las dificultades que nos pone la vida, hay que seguir adelante y tratar de olvidar los problemas, tal como hizo Esteban.
ResponderEliminarEl hombre testarudo salio adelante gracias a su porfía, eso es lo que hace de algunos gente exitosa y grande, me parece perfecto que hoy en día sea todo mas fácil y mas amigable, en eso comparto tu opinión.
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